miércoles, 17 de septiembre de 2014

Momentos






La vida se compone de momentos,
como una melodía, nota a nota,
los momentos se alimentan de pedacitos
de nosotros, uno aquí, otro allá,
uno entonces, otro ahora
y así poco a poco dejamos huecos:
cuando caminamos, cuando subimos
a una cima, cuando viajamos…
Cuando nos enamoramos y cuando esa
historia se termina…
Cuando contemplamos un cielo estrellado,
cuando soñamos despiertos…
Cuando apreciamos la belleza y nos extasiamos
con ella…
Cuando escuchamos esa canción que nos gusta,
que a veces nos evoca instantes…
Y así vamos dejando parte de nosotros,
sembrando esos pedacitos por todas partes,
a cada momento,
y solo nos reencontramos con ellos,
con esas partes que nos forman,
que son un todo con nosotros
cuando volvemos a ese lugar,
aunque nunca sea igual,
dos veces nunca se parecen,
pero nos recuerdan y nos hacen recordar.
La vida es así, momentos que siempre
quedarán,
aunque no los volvamos a buscar.

J.L. Asensi

domingo, 14 de septiembre de 2014

La Alhambra de Granada




La Alhambra y Granada, Granada y La Alhambra, inseparables, imposible nombrar la ciudad sin tan gran monumento árabe, maravilla de su arte y fortaleza del Reino Nazarí de esa bonita ciudad Andaluza. De esa bulliciosa ciudad llena de arte y encanto, de una ciudad moderna que guarda celosamente su pasado.
Granada tiene muchos atractivos, la ciudad en sí, con sus calles, sus plazas, sus Cármenes, típica vivienda Granadina con un espacio verde anexo, que sirve de jardín y huerta a la vez  y que constituye una extensión de la vivienda, aunque hayan llegado a nuestros días, posiblemete con un significado y uso algo diferntes. Sus famosos barrios como El Albaicín, El Sacromonte, El Centro… En estos tres principalmente, se encuentra la Granada de los monumentos, la Granada típica, la Granada con sabor Árabe y Andaluz. O el barrio de La Chana donde podremos ir de tapas y degustar todo su variado repertorio, aunque esa costumbre del clásico “Tapón” lo podremos encontrar en toda la ciudad, ya que el Centro es otro de los barrios donde probar esas deliciosas y típicas comidas.
Otros treinta y dos barrios más, componen la ciudad de Granada.
El Mulhacén en Sierra Nevada, ofrece el encanto del senderismo y la montaña, ya que es el techo de la Península con sus 3479 metros de altitud.
Sierra Nevada se encuentra siempre presente desde muchos puntos de la ciudad, sobre todo la estampa clásica que se puede admirar desde El Abaicín con La Alhambra en primer plano de tan precioso cuadro.
La Alhambra es o era una ciudad dentro de la ciudad, un complejo palaciego y fortaleza o alcázar que albergó el Reino Nazarí de Granada. Sus interiores se encuentran en la cumbre del arte Andalusí, también sus jardines con el agua siempre presente, representan el Paraíso Árabe, donde el placer que produce en los cinco sentidos es innegable. Parece como un ideal que tuvieran los Árabes de vivir unidos a su jardín.
Una maravilla arquitectónica digna de admiración.
Así una visita a esa ciudad Andaluza y a su maravilla universal, merece una visita como mínimo.

J.L. Asensi

domingo, 7 de septiembre de 2014

Eslida-Alto de La Costera-Fuentes

¿Cuantas cosas se podrían decir más de la belleza que no haya dicho en otras entradas?. Creo que bastantes pero de una forma diferente.
¿Qué se podría decir de la Sierra de Espadán que no haya dicho, ya, en otras entradas del blog?.
Sin palabras.
Belleza que te atrapa y te sorprende, que te envuelve y te maravilla, en cada ocasión que se pisan sus montañas, los pueblos de esta incomparable Sierra.
Es una ruta más de las muchas que tiene esta Sierra, pero cada una con su encanto propio. Otra ruta imprescindible. Una ruta completa, una ruta encantadora en un agradable y caluroso día donde el sol luce y aprieta.
Una ruta, como la mayoría de ellas, en este Parque Natural, rebosante, repleto de Naturaleza, de fronda, de humedad, de umbría, de rincones increíbles, de fuentes, porque esta es la ruta de las fuentes. La ruta de las fuentes de Eslida. Para ello subiremos también a un alto, al Alto de la Costera. Con visita a un pueblo que se cuelga de blanco en la ladera de la montaña.
Senderos que pasan serpenteantes por bosques de alcornoques, de pinos, de arbustos y de flores según la época del año. Sonido de abejas revoloteando de flor en flor, de alegres pájaros que adornan el silencio y la paz de esta querida Sierra.
Todo un regalo para los sentidos.


J.L. Asensi

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El amor,el mar,ella



El amor, el mar, ella.
Desata la felicidad o el dolor,
la ternura o la dureza,
la alegría o la tristeza.
Abrazada por el inmenso azul
piedra preciosa, topacio
o turquesa.
El amor, el mar, ella.
Desata el cariño o el desdén
la pasión o el frió,
el deseo o el rechazo.
Rubí, volcán encendido
que todo lo arrasa
y luego lo inventa.
El amor, el mar, ella.
Belleza, ónice que brilla
en la noche surcada de estrellas;
marea que sube, olas que golpean
furiosas el malecón y luego
acarician la arena.
Así es ella, mar inabarcable,
mucho o nada,
esencia de todo
o el fin de cada cosa.
Sí, así es ella.
El amor, el mar, ella…

J.L. Asensi
        

domingo, 31 de agosto de 2014

Cueva del Estuco y Barranco de Aguas Negras


Ruta de exploración subterránea por la cueva del Estuco, botánica por sus endemismos y otras plantas y árboles comunes, paisajista por las bonitas vistas que podemos contemplar. La Sierra de Espadán como no podía ser de otra manera, esa Sierra tan querida, con tantas rutas para caminar y descubrir.
La de hoy la empezamos en el Collado de La Nevera, para desplazarnos hasta la Cueva del Estuco. Altar de piedra que se ilumina con nuestros frontales, formas caprichosas de la Naturaleza escondidas como un tesoro bajo tierra. Estalactitas y estalagmitas formando imágenes que cada uno en arreglo a su fantasía alcanza a reconocer. Es un auténtico espectáculo de luces que se van desplazando por su interior. Luces que parecen estar a lo lejos. Algunas veces nos agrupamos para poder enfocar algo que nos ha impresionado, otras veces cada uno por su lado en una sala bastante grande admirando “los grupos escultóricos”. Temperatura constante y agradable que nos protege del viento exterior, que por otra parte es bastante caliente. El pulpo, las cortinas, las cuchillas, el altar, la estalactita madre, la estalagmita gigante. El agujero por donde hemos entrado, que lanza sus dorados rayos de sol hacía el interior convirtiendo esta cueva en un auténtico templo.
Salimos poco a poco de ella sin muchas ganas, como a cámara lenta. Es tan bonito la escena y tan agradable su acogida...
Salimos al exterior con luz cegadora al haber estado nuestros ojos habituados a la oscuridad y de repente salir a la luz de una mañana limpia y clara, entre otras cosas por ese viento dominante de poniente.
Almorzamos y seguimos hacía el Barranco de Aguas Negras. Otro impresionante Barranco de esta querida Sierra. Otro de los bonitos barrancos de la misma. Con apenas algunos pequeños charcos de agua esta vez, pues en otras ocasiones lo he visto con agua corriendo por sus entrañas y también con nieve maquillando su rojizo lecho, envuelto por paredes de roquedo silíceo, formando también en algunos momentos esculturas de piedra labrada por el tiempo, los desprendimientos y la erosión.
Es un barranco no muy frondoso, excepto en algunos puntos donde parece que tienes que pasar por auténticos túneles de vegetación. El color de sus aguas de apariencia negra u oscura es debido al color de las piedras de su fondo.
Desde aquí salimos a la Fuente de La Calzada. Area recreativa utilizada por bastante gente los Domingos para recrearse, comer y descansar en plena Naturaleza.
Es desde esta fuente, que enlazaremos con el punto de partida: El Collado de la Nevera, a través de dos kilómetros de asfalto para dar por concluida otra bonita ruta por la bella Espadán. Terminada esta ruta nos iremos a pasear por las calles de nuestro pueblo preferido, la hermosa población de Ain, piedra preciosa de todos estos bonitos pueblos de esta Sierra de ensueño, donde comeremos y no nos cansaremos de visitar sus calles engalanadas de plantas y llenas de frescor.

J.L. Asensi

domingo, 24 de agosto de 2014

El Pico Bellota




Trepando es como accedimos al último tramo escarpado de esta característica (por su forma) y conocida cima de la Sierra de Espadán, mi querida Sierra.
De nuevo en ella, de nuevo recorriéndola, admirándola, llenándonos de ella, de todo su encanto.
Ayer decidimos mezclar senderismo y aventura, aunque el senderismo siempre es una deliciosa aventura a través de la Naturaleza.
Ayer trepamos, escalamos la “cara oculta” del Bellota, la que no se ve subiendo desde Chovar, la vertiente Oeste. La empezamos por sus primeras estribaciones, cruzamos toda su cresta, nos metimos por una chimenea, escalamos un tramo de grandes losas de rodeno sin agarres, muy lisas, y resultó de ello una apasionante y bonita aventura, la cual, afortunadamente salió bien, pues hubo momentos en los que sentimos un poco de miedo.
Un día espléndido, aunque caluroso, acompañó nuestros pasos por una completa ruta que partió de Chovar, subió al Pico Bellota y llegó cruzando el cordal hasta el Puntal de l’Aljub de Eslida, volviendo a bajar de forma circular a Chovar.
De nuevo y afortunadamente, el contacto con esta Sierra de ensueño y con mis árboles favoritos, los Alcornoques, y las bonitas vistas de las cimas más emblemáticas de la zona: el Espadán, la Rápita, el Batalla, el Gurugú, Cerro Gordo... También de la Calderona que se difuminaba entre las brumas y de las continuas ondulaciones hasta llegar a ella con la vista, ha sido todo un regalo y un bonito mar de montañas en el ancho paisaje.

J.L. Asensi