domingo, 26 de abril de 2015

Sierra Mágina III: El Adelfar de Cuadros,Sendero las Viñas y Torreón



Esta es una ruta temática en un adelfal que es uno de los más importantes y grandes de Europa, y el cual ocupa dos kilómetros del total de un recorrido de nueve.
Además la ruta es temática porque nos cuenta un poco la historia de la evolución de los cultivos de viña transformadas en cultivares de olivo en este paraje de hoy, porque nos transita por zonas de olivos en más de mil metros de altitud colgados de laderas y collados, lo cual constituye la lucha y el esfuerzo humano por conseguir tierras de cultivo.
Es temática porque podremos visitar el Torreón de Cuadros, torre árabe de vigilancia situada en la cumbre de un escarpado barranco, lugar estratégico y testigo mudo de innumerables batallas en aquella época.
Y es temática porque el adelfal supone un recorrido a través de la riqueza vegetativa, túneles boscosos donde el sol apenas penetra, de esta planta que aun siendo venenosa es muy vistosa y bonita, sobre todo, en la época de floración cuando la producen en gran cantidad. Además del agua proporcionada por el Río Cuadros o Bedmar, afluente del Guadalquivir.
Las cimas cercanas, los abruptos barrancos y un tupido bosque de pinos por donde transcurre el sendero en la bajada al adelfal, suponen otro aliciente más de esta bonita e interesante ruta.
Con este itinerario de hoy termina esta serie de tres rutas a través de los parajes de esta sierra mágica, la Sierra Mágina.

J.L. Asensi

domingo, 19 de abril de 2015

Sierra Mágina II: Tres dosmiles.Miramundos,Pico Mágina y Pico Jaén





Realizar esta ruta supone subir al techo de Jaén, a lo más alto, al vigía de la provincia. Es poder observar esa magna sierra y sus demás cimas, los pueblos blancos colgados de sus laderas, el mar de olivares que se escampa desde las mismas hasta el horizonte como un inmenso bordado, verde, desde su punto más alto. Es poder alcanzar a avistar Sierra Nevada llena de nieve como es ahora el caso. Es una aventura de alta montaña con sus característicos paisajes, es pasearse por sus escarpados senderos, contemplar los neveros, los pozos de nieve, las grandes dolinas que pueblan esta ruta, maravillarse con la presencia de las cabras hispánicas, tener esa sensación de amplitud y dominio del panorama, pasar por tres dosmiles, disfrutar de la nívea luz que reflejan las rocas y los ventisqueros, mirar como las aves rapaces nos sobrevuelan alguna vez que otra. Es caminar por un terreno calcáreo de formaciones kársticas con abundantes formas rocosas o pasearse al lado de océanos de Erinacea anthyllis o colchón de pastor como se le conoce popularmente. Es estar más cerca del cielo, subir sus laderas hasta coronar la altura. Es disfrutar de la belleza abrupta de la zona.
Es, en definitiva, una ruta que no deja indiferente a nadie y un romance con la belleza más salvaje en forma de montaña.

J.L. Asensi



domingo, 12 de abril de 2015

Sierra Mágina I: Una ventana abierta a la magia y la expansión de los sentidos





La Sierra Mágina es un oasis montañoso de suelo calizo y montañas abruptas que se alza como una isla en el corazón de Jaén, bordeado por extensas plantaciones de olivares que se pierden y confunden en el horizonte como un mar de puntos verdes. Estos se pueden ver por cualquier parte: valles, cerros, laderas, collados… y alcanzar altitudes de más de mil metros.
Por su parte el paraíso montañero de Sierra Mágina, sobrepasa los dos mil metros, siendo varias las cimas con dicha altitud, constituyendo el Pico Mágina el techo de Jaén con sus dos mil ciento sesenta y ocho metros.
Un paraíso este que con sus buenos desniveles, sus escarpadas montañas, sus profundos barrancos, sus altas y verticales paredes, las figuras labradas en la roca por la mano de la sabia Naturaleza, los impresionantes pinos laricios… y un suma y sigue, harán de este una delicia para los sentidos y las sensaciones y una gran aventura para los amantes de la Naturaleza y la alta montaña que quieren encontrar en sus rutas la belleza natural que poseen.
Aquí voy a publicar una serie de tres rutas a través de esta Sierra mágica y magna que merece la pena conocer
Esta es la primera de las tres:

Belmez de la Moraleda-Las Fuentezuelas-Barranco del Gargantón

En mi opinión, la ruta del Gargantón partiendo de la población de Belmez de la Moraleda, pasando por el collado del Lucero, adentrándonos en las preciosas e impresionantes figuras rocosas de “Los Frailes”, el paraje de “Las Fuentezuelas”y el Barranco y Nacimiento del Río Gargantón, supone una de las rutas más bonitas de esta Sierra y no solo de esta, si no de todas las rutas que he realizado hasta ahora. Esta ruta es pura poesía, una melodía que te abraza. Naturaleza en estado puro y la montaña más abrupta, dura y aventurera.
Esta es una ruta de bastante dureza, pero al mismo tiempo tan bella como dura. Una ruta que empieza subiendo con un apreciable desnivel y que se prolonga sin tregua durante siete de los casi diecisiete kilómetros que tiene esta. Después este desnivel será de bajada, a través de fuertes rampas con lajas de roca en plano inclinado y senderos que se pierden aquí y allá con piedra menuda y suelta.
La subida por los barrancos de la Moraleda que quedará a nuestra izquierda hasta el Collado del Lucero, desde donde podremos contemplar la torre del mismo nombre y el de la Cueva de los Cervatos por donde ascenderemos por la ladera este de Cerro Gordo son de una gran belleza, con bastante vegetación y un panorama de color verde salpicado de pinos laricios atormentados por el viento y demás elementos que les confieren portes retorcidos. Pero una de las grandes y agradables sorpresas de la jornada, serán las figuras modeladas en la roca por la Madre Naturaleza que despertarán la imaginación del caminante, además de las verticales vistas hacia los barrancos. Siguiendo nuestro recorrido nos adentraremos en el paraje de “Las Fuentezuelas” donde podremos contemplar bosquetes de los mismos pinos de antes pero de mayor porte y en mayor cantidad. Podremos acercarnos, si queremos, a la Cueva del Lobo, bastante escondida esta. Ya desde aquí iremos empezando a descender en busca de la segunda joya de la ruta y posiblemente la principal, el Barranco del Gargantón, lugar en el que se encuentra el nacimiento de este río, canto y rumor de agua en su recorrido, preciosas cascadas, sonido de vida. Pero antes disfrutaremos del barranco con sus altas paredes, con sus formaciones rocosas en lo alto y en la media altura, sus pedreras, sus grandes rocas en el lecho del mismo, el cual atravesaremos alguna que otra vez. Un lecho sin agua pero hermoso y cómo no, las panorámicas de un barranco que se abre buscando su curso, a través de escarpadas paredes y senderos.
Una ruta mágica que nos hará olvidar el tiempo, un canto a la libertad de la Naturaleza y la sensación que esta aporta. Una caricia de bonitas sensaciones sin final.

J.L. Asensi

Álbum de fotos de la ruta                              Video

lunes, 6 de abril de 2015

Sierra de Espadán después de la lluvia: Barranco de Aguas Negras y Barranco Malo


No es ningún secreto que soy un enamorado de la Sierra de Espadán, de hecho lo he dicho en bastantes ocasiones y para mí no tiene parangón, pero, además, en esta ocasión he podido ver la Sierra de Espadán pletórica, sobre todo, de agua corriendo y manando por doquier. De cualquier parte: de una roca, de una cuneta, cruzando un sendero o pista, los cauces de los barrancos por donde transcurre saltando y formando pozas… Agua en todo momento con su sonido peculiar acompañando la ruta. De hecho, el motivo de este recorrido de hoy ha sido comprobar después de esa semana de lluvia, algo rarísimo por estos lares, si se podía dar esa coyuntura como así ha sido.
La ruta de hoy es clásica en esta Sierra, ya que transcurre por dos barrancos emblemáticos como lo son el de Aguas Negras y el Malo.
Dos barrancos que hacen que la ruta sea circular, uno de ida otro de vuelta.
El Barranco de Aguas Negras toma su nombre de la tonalidad oscura pero transparente que adquieren sus aguas debido a los sedimentos, entre ellos el hierro, que arrastra y deposita en el lecho y el característico color rojizo de la piedra de rodeno de su cauce.
Un barranco, este, con grandes lajas de esta piedra y los senderos transitando por encima de ella, con caprichosas formas que adquiere la roca que se asoma desde sus paredes, con continuas cascadas y pozas… Todo esto teniendo que cruzar el transcurrir del agua bastantes veces, lo que hace de esta ruta siempre bella, que dicha hermosura se eleve a la enésima potencia.
Por su parte el Barranco Malo es totalmente diferente, más agreste, con más vegetación, con senderos más estrechos y que transcurren en altura, pues hasta más de la mitad de su trayecto, no se accede a su lecho. También su desnivel es mayor.
 Los Alcornoques dueños y señores de esta Sierra se dejan notar más aun mostrando sus hechizadas formas, saludando al caminante.
Una ruta de por sí bella pero con el encanto del agua que no se suele dejar ver de esta manera. Todo un espectáculo. Y de hecho hemos podido ver un autobús de jóvenes de algún instituto, llegados a caminar para esta ocasión, al igual que gente de otras edades que no se querían perder algo tan inusual y eso que era entre semana. Algo inusual pero que esperemos que se repita a menudo, aunque si hacemos caso de las estadísticas meteorológicas, ya veremos cuando se reitera este gran acontecimiento.
Sea como fuere, la Sierra de Espadán es y será siempre bella.
Esta ruta fue realizada hace diez días

J.L. Asensi

Álbum de fotos de la ruta                        Video

domingo, 29 de marzo de 2015

El Montcudio,El Sinclinal,El Pi del Salt...


Veinte o veintidós años que no se veía un espectáculo igual por estos parajes de la Calderona: los arroyos correr, los barrancos sonoros de agua en busca de la mar, las rocas manando agua, los saltos pletóricos, los senderos con tramos inundados y la montaña con sus colores auténticos de verde y rojo rodeno; limpia.
Ese ha sido el principal atractivo de esta ruta, amén de los que siempre se encuentran en la misma: la subida al Montcudio, la visita al Salt y el Sinclinal, el Pi del Salt, el Barranc del Meliquet y del Salt, el trazado de pistas y senderos que se dibujan en las vistas de este paraje, la vegetación, aunque sea de matorral debido a los incendios habidos en el pasado y las manchas de masa forestal que aún existen en algunas partes de estas montañas.
Bien es sabido que las alturas en esta Sierra no sobrepasan los mil metros y como no podía ser de otra manera, la cima a la cual subiremos hoy, el Montcudio, solo alcanza los quinientos veinte ocho metros, pero así y todo constituyéndose en una auténtica atalaya de esta zona perteneciente al término de Nàquera. Una atalaya desde donde podemos divisar gran parte de la costa, desde El Puig hasta El Montduver.
Es este, también, un mirador a otras cimas de esta Sierra tales como: Rebalsadores, Oronet, Garbí, Barca Xità, Xocainet, Mola de Segart… y a otras poblaciones del Camp de Turia O la ciudad de Valencia. Todo esto entre otros puntos interesantes.
El Salt, que en estos días es una cola de agua cayendo desde lo alto dentro del barranco, es una gozada y cómo no el sinclinal que lo acompaña.
Un sinclinal es la parte cóncava de un pliegue de la corteza terrestre que podemos encontrar y admirar en este enclave de la Calderona.
El Pi del Salt por su parte, un pino centenario que fue señalado varias veces para su tala y que sobrevive al tiempo y a la mano del hombre, se alza con su magnífico porte hacia el cielo, con su inmensa copa O su tronco que para abarcarlo se necesitan tres personas, en un paraje que fuera antaño y hasta 1936 una cantera.
El Barranc del Meliquet, que con el agua que ahora, corre por el mismo, los senderos que lo cruzan cargados de vegetación y las formas que toman las rocas de rodeno en su trazado, también nos harán disfrutar de esta espléndida ruta.
Todo un espectáculo maravilloso en un día soleado, después de cinco días sin verse el sol y lloviendo, algo insólito por estos lares, al menos, desde hacía tanto tiempo. ¡Cinco días de lluvia! Que gran regalo para la Naturaleza y cómo no para las personas que dependemos de este maravilloso líquido elemento para vivir.
Una ruta para disfrutar de la montaña, de la geología, de la historia y sus paisajes.

J.L. Asensi

domingo, 22 de marzo de 2015

Sierra Calderona: Castillo de Serra y Alt del Pi





Con olor a tierra mojada, perfume de aromáticas y el sol comenzando a destaparse de la capa de nubes que lo atenazaba, hemos realizado una ruta de Sábado bonita, de excelentes panorámicas y acompañados por esas caprichosas formas que toman las rocas, esta vez de rodeno, señoras de esta Sierra, la Calderona.
Es una suerte vivir cerca de esta Sierra y cómo no haberla pisado desde niño. Como suelo decir, es mi Sierra de abrir la ventana, pues es lo primero que veo nada más asomarme a esta y lo primero que huelo también. Por ello en ocasiones como hoy, en la cual el tiempo amenazaba lluvia, es una ruta ideal. Bueno, lo es en cualquier ocasión, pero en esas circunstancias más aún.
La ruta de hoy, en mi opinión, es una de las más bonitas de esta Sierra, que lo son todas, pero esta tiene el encanto de subir al castillo de Serra, una fortaleza de origen árabe de pequeñas dimensiones construida sobre el Siglo XI y digamos que en bastante buen estado, a excepción de las murallas, comparándolo con otros. Esta fortaleza pertenecía al sistema defensivo del norte de Valencia. Además del castillo, como he dicho antes, otro de los atractivos son las vistas y también O especialmente ese sendero que recorre parte del GR 10 y que tiene una abundante y sorprendente vegetación en bastantes tramos del mismo, en una Sierra, desafortunadamente, muy castigada por el fuego.
Una ruta cercana para mí, con dos subidas, la del castillo y la del Alt del Pi, con bastante desnivel, sobre todo, la primera y unos paisajes increíbles.
Por cierto, uno de los atractivos que han acaparado la sesión fotográfica de hoy  han sido los troncos de los pinos en la subida al Alt del Pi, donde nos encontraremos con una torre de vigilancia forestal. Unos troncos de un buen porte y de formas antojadizas.
La vegetación típica de esta Sierra está compuesta sobre todo por pino carrasco, acompañado de plantas y arbustos tales como romero, tomillo, aliaga, brezo, madreselva, zarzaparrilla, aladierno, palmito, madroño y reductos de alcornoques y carrascas de forma fragmentaria y casi testimonial entre otras.
En definitiva, una ruta bonita que vale la pena realizar de vez en cuando  en cualquier época del año. De hecho para mí es mi quinta vez y me gusta tanto como el primer día.

J.L. Asensi